¡Y por fin llegó el momento de terminar este año!

Los que han estado a mi lado este año saben bien que este ha sido, con diferencia, el peor año de mi vida en todos los aspectos. 365 días han dado para muy poca cosa buena desgraciadamente, pero por fin se terminó. Lo bueno de tocar fondo es que solo te queda subir, jajaja.

Caer del guindo hace daño pero te suele despejar la mente. Muchas cosas duras he tenido que superar a lo largo de mi vida, pero lo cierto es que eso te hace ser más consciente de lo que realmente importa en tu vida. Aunque el pensamiento de que en otra vida debí de ser una h….  , no hay quien me lo quite, jajajaja.

Quiero termirar este año con la foto de una de las cosas buenas que viví este año y que marcó un antes y un después en mi vida, Landra. Llegó por sorpresa y fue la primera alpaca que vi nacer. ¡Como lloré aquel mediodía!

A veces los sueños se complican y se convierten en pesadillas, pero en la mano de cada uno está el poder sacar partido incluso de las pesadillas.

Ahora con toda la fuerza recuperada, estoy en disposición de decir que ya me tarda quemar este maldito año y empezar el próximo con todas las ideas que tengo en mi cabeza.

En mi caso doy fe de que, año nuevo, vida nueva.

Y en esta nueva vida, ya ha empezado a gestarse con una llamada de teléfono este mediodía. Está claro que si piensas en positivo atraes positivismo a tu vida.

A la vuelta de las vacaciones, a trabajar duro en un nuevo proyecto de lo más interesante y sobre todo a ser feliz. Ya os iré contando =D

¡¡¡FELIZ 2016!!