Después de medio año desde el confinamiento, la vida de toda la humanidad ha cambiado.

Y la nuestra, obviamente, también.

Todas las personas con negocios propios están reinventándose o directamente cerrando.

Estamos en una encrucijada y todos y todas debemos elegir un camino, y As Bolboretas no es una excepción.

Todavía nos resistimos a cerrar, porque creemos que todavía hay vías que explorar. Por ellas, que son y serán siempre, nuestro motor y nuestro faro. Y porque somos optimistas y creemos que no hay mal que cien años dure, jajaja.

Los que nos seguís en redes o las que nos visitasteis en alguna ocasión, sabéis que, una de mis hijas, pertenece al grupo de riesgo por el covid19. Por esta razón, me es imposible, en estos momentos, organizar talleres o recibir visitas en la granja.

Este verano, fue difícil deciros a todos y todas las que os pusisteis en contacto con nosotros, para hacer talleres o para visitarnos, que no podía ser, por el momento.

Hemos estado en una especie de “paréntesis” mental y de comunicación en redes, analizando y sopesando la “nueva normalidad”

Pero llegó la hora de aceptar y de luchar y de, como antes comenté, reinventarnos para cuando podamos volver a vernos y abrazarnos sin miedo.

Durante todo este tiempo, aprovechamos para poner bonita la granja, para cuando podamos volver a organizar cosas chulas. Hemos contactado con personas súper interesantes con las que esperamos hacer cosas en un futuro, ojalá no muy lejano, y sobre todo, hemos estado creando, como siempre, desde el corazón para vosotros y vosotras.

Esperamos que los nuevos productos que iremos subiendo a la tienda on line, os gusten y sean inspiradores, ahora que se acerca la Navidad. Porque, por el momento, a parte de retomar las redes sociales de nuevo, es lo único que tenemos.

Desde nuestro paraíso personal, seguiremos dándole vueltas a nuestras posibilidades, para reinventarnos y sobrevivir a esta situación de querer y no poder.

Un abrazo virtual para todos y todas desde As Bolboretas.