Se podría decir que el día de la esquila, es prácticamente, en donde ves reflejado el trabajo de todo un año con nuestros animales.

Es un momento de mucho trabajo, son muchas horas seguidas en posiciones muy incómodas, con el estrés de hacerlo bien y muy rápido para evitar causar daños o estrés a las alpacas, y normalmente con solazo.

Cada grajero organiza la esquila como cree conveniente. La mayor parte hacen cursos y año a año esquilan ellos a sus animales. Nosotros también, el año pasado, lo hicimos así.

Sin embargo, ya sabéis que en Alpacas As Bolboretas, nuestros animales son parte de la familia. Aunque es cierto que pudimos hacerlo el año pasado, el anterior había venido un amigo y esquilador profesional, que nos ayudo en esa esquila.

Después de haber probado las dos opciones, hemos decidido que nuestro amigo Garry lo hará a partir de ahora siempre con nosotros. Es cierto que es un gasto más en su cuidado, pero también es una garantía de trabajo rápido, limpio y organizado. Y eso a los animales les viene muy bien, pues deben de estar en una posición antinatural para ellas. Muchos os asustáis y pensáis que es una crueldad atar así a las alpacas, pero si no estuviesen inmovilizadas podrían lesionarse gravemente al asustarse.

Nuestras alpacas están acostumbradas a que las manipulemos habitualmente, pero la vibración en su cuerpo y el ruido de la esquiladora no les gusta nada. Por eso es primordial acabar en un tiempo lo más corto posible.

En nuestra gran familia, cada miembro aporta su granito de arena para poder ser tan felices como realmente somos. Quitar toda esa fibra a las alpacas es la base de nuestro negocio, pero que podamos sacar un beneficio económico de esto, no nos da derecho a no tener en cuenta los sentimientos y los miedos de nuestras alpacas. Realmente ellas lo agradecen, jajaja. Corren y se revuelcan como si fuesen cachorras otra vez. Eso si, es importante tener en cuenta dos cosas. No se puede cortar la longitud completa del vellón, aunque implique menos gramos por animal, pues ellos necesitan pelo para protegerse del sol. Y es necesario tener durante un periodo corto de tiempo ( un par de días), un lugar caliente resguardado del viento y del frío mientras se aclimatan a su nueva indumentaria de verano.

Muchos autónomos tendemos a querer tocar todos los palos y no delegar en los demás, pero desde mi experiencia, después de costarme sudor y lágrimas aprender a delegar, jajaja, es todo mucho más eficiente.

De la misma manera que la mayoría tenemos un gestor que nos lleve las cuentas, en mi caso, me parece lo más normal, delegar en un profesional el esquilado de los animales. Pensad que mientras él, durante meses, a diario esquila decenas de animales. Un granjero hace ese trabajo en un día o dos, dependiendo del número de animales por año.

Por muy valientes que nos veamos, no es descabellado pensar que un profesional lo hará mejor y más rápido, jajaja.

No se puede saber de todo en este mundo. Ni tampoco intentar hacer malabares con todas las responsabilidades de un oficio o profesión. Porque a medida que tu negocio crece, se te suman las pelotas en el aire, y al final ni tu estás satisfecha con el resultado ni seguro es todo lo perfecto que podría ser cuando cada uno hace lo que sabe y se le da bien.